4 de noviembre de 2011 · The New School · Nueva York

Reporte de Andrea García

Michael Cohen y Margarita Gutman dieron la bienvenida a la delegación argentina y compartieron con los presentes la historia de colaboración que la New School ha mantenido con Argentina desde 2001. Luego, el Fellow de OLA, Alberto Minujín, realizó una breve presentación del Observatorio de Matanza-Riachuelo, y destacó cómo el caso de esta región presenta no solamente los desafíos de desarrollo, sino también una intersección única de derechos humanos, medio ambiente y globalización, que está siendo abordanda bajo el monitorio y supervisión de la Corte Suprema.

Posteriormente, Lara Bersano, Directora de la edición internacional de la revista ADN y profesora invitada en distintas universidades, presentó los objetivos del viaje de la delegación, el cual busca atender el interés que las instituciones académicas tienen en el desarrollo de la Argentina, que es un modelo para el continente en general, sobre todo en cuanto a las cuestiones relacionadas al medio ambiente y el agua. Después de visitar The New School, la delegación visitó la Universidad de Georgetown y Miami-Dade Community College.

Los retos de San Miguel de Tucumán

Domingo Amaya, el actual intendente de la ciudad de San Miguel de Tucumán, realizó una presentación titulada «Retos en la Gestión Pública Local en San Miguel de Tucumán». Desde 2001 se han producido cambios significativos en la política central de la Argentina. A pesar de que los políticos perdieron toda su credibilidad después del colapso económico, el presidente Néstor Kirchner renovó la confianza popular en el gobierno al integrar los derechos humanos a la agenda política y colocar la igualdad y la mejor calidad de vida de todos los ciudadanos al tope de los intereses del Estado.

El intedente Amaya explicó que, con el cambio en la agenda de Kirchner, los gobiernos locales dejaron de ser débiles y se convirtieron en centros de prestación de servicios básicos para los ciudadanos. «Argentina es un país federal», explicó, «pero sólo recientemente ha comenzado a funcionar el federalismo». Con una población de 600.000 habitantes, una tasa de desempleo de  25%, de pobreza del 52% y 25% en pobreza extrema, San Miguel de Tucumán se enfrentó el reto de mejorar esos índices con cuatro líneas de acción:

  • inclusión social
  • urbanismo integrado
  • sostenibilidad del medio ambiente
  • productividad económica

Tucumán impulsó actividades culturales y puso en marcha consejos barriales (Municipio del barrio), que se centran en la prestación de servicios de salud, servicios sociales, asistencia a la familia, de infraestructura local, y otros servicios básicos, con el objetivo de detectar necesidades y diagnosticar soluciones. Además, se ha puesto en marcha un proyecto sobre drogadicción y prevención de consumo, con la asistencia de las Naciones Unidas. Con este programa, la ciudad ha hecho un esfuerzo concertado para generar un espacio seguro que permita visitar los barrios con mayor número de adictos y atacar el problema de manera personalizada. Otros programas similares incluyen sesiones de mediación de asuntos de familia, reverdecimiento de la ciudad, infraestructura de alumbrado, aceras y pavimentación de calles, aumento de transporte para conectar los barrios, y vacunación de mascotas.

Urbanismo integrado y fortalecimiento institucional

Para San Miguel de Tucumán, urbanismo integrado significa planificación para ayudar al ciudadano a sentirse conectado físicamente con la ciudad y motivarlo a querer cuidar de la ciudad, en lugar de destruirla. Los barrios pobres, conocidos como «villas miseria» o «pueblos miserables», aclaró el alcalde Amaya, «no son miserables», sino que simplemente son aquellos que no se han desarrollado adecuadamente. En la actualidad, existe un plan nacional para desarrollar estas comunidades, que hasta ahora ha integrado a 320.000 personas. El 50% de los habitantes de Tucumán ya cuenta con la infraestructura necesaria para conectarse con el resto de la ciudad. Además, se han creado nuevos espacios públicos y, para hacer frente al objetivo de convertirse en una ciudad ambientalmente sostenible, los espacios verdes han crecido en un 150%, a través de la recuperación de parques que habían sido abandonados.

Con sus esfuerzos hacia el fortalecimiento institucional, San Miguel de Tucumán ya ha visto los resultados. Hasta el momento, se ha observado un aumento en el turismo, una expansión del 50% de las áreas comerciales, una disminución en el número de demandas contra el ayuntamiento, la implementación de una certificación de gestión de calidad, una expansión de la base de los contribuyentes, un incremento del 400% en la recaudación de impuestos, y una reducción de su deuda pública en dos tercios.

Estas mejoras buscan cumplir con los objetivos puestos para el bicentenario, principalmente para lograr que el pueblo de San Miguel de Tucumán se desarrolle en la solidaridad, la igualdad y la inclusión, para así mejorar la distribución de la riqueza. Otros de los objetivos son erradicar la pobreza extrema y el hambre, promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, y abordar el problema de la contaminación de la Cuenca del Salidulce, que esperan rehabilitar en el 2016.

Cuando se le preguntó acerca de los mecanismos de inclusión social, el alcalde Amaya explicó que San Miguel de Tucumán ha abierto centros de salud para mujeres para hacer frente a las necesidades de salud de la mujer, incluyendo la libre vacunas contra el HPV para las niñas.

El agua, un derecho humano

Guillermo Scarcella, Presidente de Aguas Bonaerenses, presentó el trabajo de la compañía en el área metropolitana de Buenos Aires. El acceso al agua, explicó, debe ser el primer derecho humano. Las ciudades se enfrentan al reto de conseguir agua para sus habitantes, así como de proveer alimentación, salud e infraestructura. Para satisfacer estas necesidades, explicó, se necesita la conciencia pública, la planificación y el cuidado de los recursos existentes.

Scarcella explicó que el 1% de la tierra argentine tiene agua apta para el consumo, principalmente en los acuíferos Puelche y Guaraní. La Provincia de Buenos Aires tiene más de 15 millones de habitantes, y Aguas Bonaerenses trabaja en una región con 4 millones de personas. El modelo de gestión de la empresa fue ideado con el objetivo de crear una empresa que mejore la calidad de vida de las personas, mantenga el interés común como prioridad y funcione con eficiencia, flexibilidad y equilibrio. En la actualidad, Aguas Bonaerenses está proporcionando agua potable a 1,5 millones de los residentes en su jurisdicción.

Scarcella presentó el proyecto Planeta Agua que, en colaboración con las Naciones Unidas, tiene como objetivo educar a los jóvenes sobre el cuidado y conservación del agua, y en última instancia, promover la solidaridad en el consumo de agua para así disminuirlo. Scarcella afirmó, «tener acceso a agua y saneamiento es una bendición», que es el mensaje que esperan sea transferido a la siguiente generación. Este programa está dirigido a 50.000 niños de 40 escuelas.

Después de Scarcella, Esteban Isasmendi, presidente de Aguas del Norte, contó cómo maneja la Provincia de Salta la gestión del agua. A diferencia de la región de Buenos Aires, el 76% del territorio de Salta es muy árido y montañoso. Estas características geográficas dificultan el acceso al agua, por lo que el cuidado de los recursos resulta muy importante.

Aguas del Norte es una empresa pública; sin embargo, el gobierno posee el 90% de las acciones de la compañía, dejando el restante 10% a los empleados. Entre sus principales, se destacan el 95% de cobertura de agua potable. Isasmendi explicó que Salta tiene un alto consumo de agua, por lo que consideró necesario educar a los ciudadanos para reducir este consumo.

Para concluir, Isasmendi afirmó que es importante llevar la gestión del agua en el sector público debido a que el sector privado propone siempre fines lucrativos. Con el agua, explicó, «debemos tener el objetivo de servir a todos en la provincia y para ello hemos generado los subsidios para aquellos que no han podido acceder a este servicio». Continuó diciendo: «fue fundamental para transformarse en una empresa pública para no tratar de obtener un beneficio». Aguas del Norte tiene que seguir siendo sostenible, y aún requiere de financiamiento e inversión.

Universidad Nacional de San Martín

Hugo Jorge Nielsen, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad de San Martín, hizo una presentación sobre la educación superior en Argentina. El país gasta 6,4% de su PIB para financiar 47 universidades nacionales , que ofrecen educación gratuita para todos. Estas universidades son autónomas y administran su propio presupuesto. Además, son seculares, multiculturales y descentralizadas. El sistema universitario público tiene como objetivo colaborar con los sectores público y privado, y en la actualidad está muy fuertemente integrado en otros organismos del Estado, lo que contribuye a su desarrollo.

La Universidad de San Martín, en concreto, cuenta con un Instituto de Investigación e Ingeniería Ambiental, que realiza investigaciones para responder a las cuestiones ambientales en la sociedad, y participa en CUSAM (Centro Universitario de San Martín), un centro para la enseñanza universitaria en el sistema carcelario, que ofrece educación a nivel universitario y talleres de derechos humanos a reclusos y personal penitenciario. Además, destacó el logo del Departamento de Biotecnología de la UNSAM, el cual recientemente desarrolló la primera vaca transgénica, la cual produce leche que contiene la proteína de la leche materna humana.

La Cuenca Matanza-Riachuelo

Luis Armella, Juez Federal de Quilmes, hizo una presentación sobre el caso de Matanza-Riachuelo, que es una de las cuencas de más contaminadas del mundo. El histórico caso, que impuso cargos en contra de todos los niveles de gobierno por los daños causados ​​por la contaminación de la cuenca del río, concluyó con que la responsabilidad de la limpieza de la cuenca del río no recaía en un solo organismo, sino que era una responsabilidad conjunta de los gobiernos nacional, provincial y de la ciudad. El tribunal estableció tres objetivos a alcanzar por estos gobiernos: mejorar la calidad de vida de los habitantes de la cuenca del río; revitalizar y limpiar la tierra, el agua y el aire en la región; y, finalmente,  evitar cualquier daño futuro. Si estos objetivos no se logran, el tribunal impone multas diarias a las autoridades responsables. Los progresos realizados hasta la fecha incluyen la reubicación de 17.771 familias, que debería finalizar en enero de 2013. Villa Luján es un complejo de viviendas públicas construidas para albergar a estas familias.

Armella afirmó que el gran desafío para ellos es principalmente que no pueden controlar la corrupción ni el cumplimiento de los compromisos a largo plazo por parte de los actores responsables. Por lo tanto, el tribunal debe actuar con prudencia, ya que sus decisiones no pueden tener un impacto político. El tribunal tiene que determinar el equilibrio en la toma de decisiones para que no sea injusta.

La delegación estuvo integrada por:

  • Luis Armella, Juez Federal, Quilmes
  • Domingo Amaya, Intendente, San Miguel de Tucumán
  • Lara Bersano, Politólogo y editor de la revista A d N
  • Franco Bindi, Líder del movimiento político Néstor Vive
  • Jorge Brunet, Emprendedor, Tucumán
  • Nahuel Caputto, Editor, revista Campañas y Elecciones de Argentina
  • Jorge Rodriguez Erneta, Intendente, Villa Gesell, Buenos Aires
  • Esteban Isasmendi, Presidente, Aguas del Norte
  • Patricio Maraniello, Director, Programa de Derecho Constitucional Internacional, Universidad de Buenos Aires
  • Francisco Marotta, Abogado
  • Hugo Nielson, Secretario, Relaciones Institucionales, Universidad de San Martín
  • Santiago Opando, Emprendedor
  • Guillermo Scarcella, Presidente, Aguas de Buenos Aires
  • Vicente Scarcella, Emprendedor
  • Alejandro De Velba, Presidente, Oklix