{"id":2957,"date":"2011-10-17T17:48:53","date_gmt":"2011-10-17T20:48:53","guid":{"rendered":"http:\/\/localhost:8888\/ola19\/introduccion-america-latina-en-marcha\/"},"modified":"2020-03-26T17:33:15","modified_gmt":"2020-03-26T20:33:15","slug":"introduccion-america-latina-en-marcha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/introduccion-america-latina-en-marcha\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Este libro contiene las primeras discusiones realizadas en los Estados Unidos acerca de los nuevos liderazgos y las expectativas surgidas en los \u00faltimos a\u00f1os en Am\u00e9rica Latina, protagonizadas por calificados representantes de cinco de los gobiernos progresistas de Am\u00e9rica Latina. La iniciativa de realizar una discusi\u00f3n de este tipo en Nueva York, se debe a la ausencia casi total, en los medios y en la opini\u00f3n p\u00fablica norteamericana, de las voces propias de los pueblos y gobiernos latinoamericanos. La vida, los logros y fracasos, los desaf\u00edos y las esperanzas de millones de personas y numerosos gobiernos de Am\u00e9rica Latina, son interpretados para la sociedad norteamericana por s\u00f3lo un pu\u00f1ado de reporteros y especialistas pertenecientes a algunos de los grandes medios de difusi\u00f3n.<\/p>\n<p>La senadora Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, presidenta del Observatorio Argentina de la New School University de Nueva York, tuvo la idea y la iniciativa de invitar a un grupo de distinguidos y autorizados representantes de otros cuatro pa\u00edses de la regi\u00f3n, para discutir sobre las experiencias locales y las expectativas sobre el futuro que actualmente se despliegan en Am\u00e9rica Latina. Si bien antes de esta Conferencia se hab\u00edan realizado en Nueva York algunos eventos sobre la regi\u00f3n latinoamericana, no tuvieron el nivel de este panel ni fueron expuestos ante una audiencia diversa y numerosa. El panel estuvo compuesto por personalidades de reconocida representatividad pol\u00edtica y gubernamental, y la audiencia estuvo integrada por miembros del campo acad\u00e9mico, los negocios y las organizaciones no gubernamentales, incluyendo representantes de organizaciones de derechos humanos, del medio ambiente, culturales, as\u00ed como numerosos miembros del \u00e1mbito financiero de Wall Street y compa\u00f1\u00edas interesadas en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Este libro demuestra la convergencia de muchas de las ideas de estos gobiernos acerca de la necesidad de formular e implementar cambios institucionales y pol\u00edticas p\u00fablicas, para generar un crecimiento econ\u00f3mico sostenido y extender la justicia social en sus pa\u00edses. Cada uno de los cinco representantes tiene un enfoque diferente basado en las experiencias particulares de sus respectivos pa\u00edses. Por lo tanto, la conversaci\u00f3n ofrece una rica textura manifestada en la similitud o convergencia de los problemas y desaf\u00edos, y la diversidad de enfoques para enfrentarlos. Los representantes son personas con experiencias y roles diferentes: una senadora nacional (Argentina), un asesor presidencial (Brasil), un embajador ante los Estados Unidos (Venezuela), un ministro de relaciones exteriores (Bolivia), y un embajador ante la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (Chile). Cada uno expresa las diferentes maneras o enfoques con que sus naciones enfrentan los problemas actuales y se preparan para el futuro en el \u00e1mbito regional.<\/p>\n<p>Los textos\/presentaciones que conforman este libro, unitarios en s\u00ed mismos pero en intenso di\u00e1logo mutuo, muestran las diferentes combinaciones de circunstancias, experiencias nacionales y orientaciones ideol\u00f3gicas. Sin embargo, est\u00e1n totalmente enraizados en las condiciones nacionales y los enfoques pragm\u00e1ticos en la b\u00fasqueda de soluciones.<\/p>\n<p>El realismo de estas conversaciones es m\u00e1s informativo y sustantivo que las extensas y acaloradas discusiones ideol\u00f3gicas, tantas veces trajinadas en los medios, sobre el populismo o los antagonismos entre izquierdas y derechas, enfoques que no alcanzan a dar cuenta de la complejidad actual.<\/p>\n<p>Las conversaciones, en esta ocasi\u00f3n, no tratan sobre las relaciones de los Estados Unidos con Am\u00e9rica Latina. Es una discusi\u00f3n entre latinoamericanos sobre Latinoam\u00e9rica, que cobra una nueva e importante dimensi\u00f3n, al exponerse tanto ante el p\u00fablico norteamericano como regional.<\/p>\n<p>Notas sobre el contexto latinoamericano<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina es actualmente objeto de una renovada atenci\u00f3n internacional. El nuevo liderazgo en nueve pa\u00edses refleja la creciente desilusi\u00f3n con el desempe\u00f1o pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la d\u00e9cada pasada signada por las pol\u00edticas neoliberales. La elecci\u00f3n de nuevos l\u00edderes: Luis Ignacio Lula da Silva en Brasil, N\u00e9stor Kirchner en Argentina, Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela, Michelle Bachelet en Chile, Evo Morales en Bolivia, Tabar\u00e9 V\u00e1zquez en Uruguay, y m\u00e1s recientemente, Daniel Ortega en Nicaragua y Rafael Correa en Ecuador, subraya la presi\u00f3n y la actividad en pos de un cambio. La elecci\u00f3n de la primera mujer y el primer l\u00edder ind\u00edgena como presidentes de sus pa\u00edses simboliza los reclamos de la representaci\u00f3n democr\u00e1tica. El evidente fracaso de las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales en generar un crecimiento econ\u00f3mico sostenido y desarrollo social ha conducido a extensos debates pol\u00edticos y a una intensa b\u00fasqueda de opciones alternativas para mejorar la vida de los latinoamericanos. Estos debates est\u00e1n estrechamente relacionados con la noci\u00f3n de \u201cdesarrollo\u201d como un proceso de transformaci\u00f3n estructural de las sociedades, articulado por Jos\u00e9 Antonio Ocampo, ex Subsecretario para Asuntos Econ\u00f3micos y Sociales de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Es posible esbozar, al menos, siete caracter\u00edsticas clave de estos cambios que definen el nuevo contexto para entender a Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>1. El marco de los anteriores debates pol\u00edticos y de las relaciones bilaterales est\u00e1 cambiando.<br \/>\nLos modelos anteriores se han debilitado y hay una b\u00fasqueda activa de nuevas formas para organizar la pol\u00edtica y la econom\u00eda. En otras palabras, los nuevos l\u00edderes de Am\u00e9rica Latina est\u00e1n explorando los modos a trav\u00e9s de los cuales las democracias sociales pueden sobrevivir y prosperar en un mundo globalizado dominado por los paradigmas neoliberales. \u00bfC\u00f3mo pueden desarrollar nuevos m\u00e9todos efectivos para llevarle a su gente crecimiento y desarrollo con justicia social en un per\u00edodo de globalizaci\u00f3n? Estas preguntas tienen importantes implicaciones para los pa\u00edses de la regi\u00f3n, incluyendo a Cuba y los otros pa\u00edses del Caribe. Al mismo tiempo, tienen implicaciones m\u00e1s amplias para pa\u00edses en otras regiones como Europa y Asia donde, desde hace ya un tiempo, se est\u00e1n desarrollando discusiones similares.<\/p>\n<p>2. En el centro de estos debates se encuentra la pregunta acerca del significado de la democracia.<br \/>\nMuchos l\u00edderes pol\u00edticos de Am\u00e9rica Latina est\u00e1n discutiendo la diferencia entre democracia y buen gobierno. Esta situaci\u00f3n refleja la observaci\u00f3n hecha en algunos pa\u00edses de que las crisis econ\u00f3micas, por ejemplo en Argentina en 2001 y Bolivia en diferentes ocasiones, han sido tanto crisis pol\u00edticas como eventos econ\u00f3micos, y que el mal manejo econ\u00f3mico no puede ser separado del mal desempe\u00f1o del gobierno. Mientras que el valor de elecciones libres, los derechos humanos y otras normas democr\u00e1ticas han sido difundidas a trav\u00e9s de la regi\u00f3n, hay un creciente reconocimiento de que democracia, si bien apreciada y estimada, no es lo mismo que buen gobierno. En una era donde los resultados de la privatizaci\u00f3n han sido en general decepcionantes, existe un acuerdo amplio de que el gobierno y el sector p\u00fablico son necesarios para jugar un papel efectivo en liderar y apoyar el progreso econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>Uno de estos desaf\u00edos de mediano plazo es el fortalecimiento de la gobernabilidad. Este desaf\u00edo ha sido reconocido como de alta prioridad en muchos pa\u00edses y tambi\u00e9n en el \u00e1mbito regional \u2013por ejemplo, en organizaciones regionales tales como la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos, la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina de las Naciones Unidas y el Banco Interamericano de Desarrollo. Este tema ha recibido creciente atenci\u00f3n en parte por la falta de experiencia relativa de los nuevos grupos gobernantes.<\/p>\n<p>3. El futuro econ\u00f3mico y pol\u00edtico de las pa\u00edses latinoamericanos est\u00e1 en gran medida, aun cuando no exclusivamente, relacionado a la productividad y la justicia social en sus ciudades.<br \/>\nEs de destacar que el debate de estos temas se produce en un contexto de continua urbanizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina, actualmente la regi\u00f3n m\u00e1s urbanizada del mundo en desarrollo. Estos pa\u00edses tienen m\u00e1s del 70% de su pbi generado por actividades econ\u00f3micas urbanas. Al mismo tiempo, se produce un claro proceso de urbanizaci\u00f3n con incremento de la pobreza y un continuo crecimiento de villas miseria carentes de infraestructura y servicios sociales, sitios de desempleo, creciente crimen y violencia relacionada con la droga. El \u00e9xito de los l\u00edderes pol\u00edticos progresistas depender\u00e1 en buena parte en c\u00f3mo responden a estos problemas urbanos.<\/p>\n<p>4. Las visiones sobre la gobernabilidad tambi\u00e9n tienen una dimensi\u00f3n regional.<br \/>\nLas experiencias pol\u00edticas de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas en la regi\u00f3n han generado resultados decepcionantes. Esta dimensi\u00f3n regional ha sido subanalizada. Algunos observadores han destacado la amplitud del debate, pero sin entender ni enfocarse en la forma y en la raz\u00f3n por las que estas reflexiones e ideas han sido comunicadas a trav\u00e9s de los pa\u00edses de la regi\u00f3n. Esta conciencia regional tiene, por supuesto, una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica. Muchos de estos pa\u00edses comparten or\u00edgenes hist\u00f3ricos comunes y lentamente est\u00e1n tomando conciencia, por ejemplo, acerca de la inminencia de las conmemoraciones del bicentenario, como Argentina, Chile y M\u00e9xico en 2010, con Bolivia y Ecuador en 2009, Paraguay en 2011, y otros m\u00e1s adelante. La b\u00fasqueda com\u00fan por el cambio, por lo tanto, cabe dentro de una perspectiva hist\u00f3rica compartida.<\/p>\n<p>5. Los retos nacionales y regionales se complican por la dif\u00edcil relaci\u00f3n con los Estados Unidos.<br \/>\nAl enfrentar problemas de pol\u00edtica exterior, terrorismo y la guerra en Irak, los Estados Unidos han ignorado a Am\u00e9rica Latina durante los \u00faltimos tres a\u00f1os, a pesar de que cinco temas importantes han recibido la atenci\u00f3n p\u00fablica y del gobierno de Estados Unidos: migraci\u00f3n, libre comercio, narcotr\u00e1fico desde Colombia, Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela, y Cuba. Estos son los \u201ctemas candentes\u201d generando m\u00e1s candela que luz, y son usualmente considerados dentro de un marco de pol\u00edtica exterior estadounidense de corto plazo. En vez de enfrentar dichos temas a trav\u00e9s de la diplomacia multilateral, parece que los Estados Unidos buscan un acercamiento bilateral m\u00e1s estrecho. Como resultado, no es sorprendente que estos temas sigan siendo problem\u00e1ticos y que las \u201csoluciones\u201d, por ejemplo, acercamientos constructivos de mediano plazo a estos asuntos, no hayan sido identificados y mucho menos adoptados. La tragedia es que estos temas parecen recibir la mayor parte de la atenci\u00f3n de la administraci\u00f3n estadounidense, en lugar de colaborar para acelerar y sostener el desarrollo econ\u00f3mico y social en la regi\u00f3n, tal como se ha evidenciado con la visita de Bush a Am\u00e9rica Latina en 2007. Hay evidencia importante de que el progreso econ\u00f3mico y social interno podr\u00eda aliviar las presiones externas generadas por estos cinco temas.<\/p>\n<p>6. Una dimensi\u00f3n importante de esta situaci\u00f3n es la falta de una pluralidad de narrativas informadas disponibles para los medios estadounidenses sobre el cambio en Am\u00e9rica Latina.<br \/>\nEn los medios de comunicaci\u00f3n m\u00e1s populares, Am\u00e9rica Latina sigue capturada por un reducido grupo de periodistas: Larry Rohter y Sim\u00f3n Romero del New York Times, Andr\u00e9s Oppenheimer del Miami Herald, y Luc\u00eda Newman de CNN en La Habana, quienes frecuentemente parecen tener una perspectiva pol\u00edtica o period\u00edstica que limita su an\u00e1lisis. M\u00e1s a\u00fan, hay demasiada atenci\u00f3n prestada a la ret\u00f3rica y no suficiente a la pr\u00e1ctica real. Por ejemplo, es necesario que se le preste mayor atenci\u00f3n al contenido de las pol\u00edticas fiscales y sociales de Lula y Ch\u00e1vez, m\u00e1s que a sus respectivas ret\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Durante el 2006 las principales revistas y diarios se empezaron a enfocar en lo que se ha llamado el \u201cMovimiento hacia la izquierda en Am\u00e9rica Latina\u201d. Han aparecido varios art\u00edculos, pero la profundidad y la calidad del an\u00e1lisis var\u00edan considerablemente. The Economist opin\u00f3 sobre \u201cEl retorno al populismo\u201d, agrupando a seis l\u00edderes y pa\u00edses dentro de una sola categor\u00eda, sin reconocer las diferencias entre \u00e9stos, desde Chile, aclamado como el pa\u00eds modelo del Consenso de Washington, hasta la empobrecida Bolivia con un PBI mucho m\u00e1s reducido que el de sus vecinos. Aplicar el t\u00e9rmino \u201cpopulista\u201d no reconoce la diversidad de or\u00edgenes y agendas pol\u00edticas que est\u00e1n desarrollando estos nuevos gobiernos.Una perspectiva m\u00e1s elaborada, pero a\u00fan simplista, es desarrollada por Jorge Casta\u00f1eda, polit\u00f3logo y ex Ministro de Relaciones Exteriores de M\u00e9xico, en Foreign Affairs, quien argumenta que hay \u201cdos izquierdas\u201d, dividiendo a los nuevos l\u00edderes en dos categor\u00edas. Casta\u00f1eda, sin embargo, se apoya en su an\u00e1lisis hist\u00f3rico de hace 15 a\u00f1os e ignora las diferencias importantes en \u00e1reas tales como las pol\u00edticas fiscales o el manejo de la deuda entre Bachelet, Kirchner, Lula y Morales. Tampoco parece apreciar los cambios en el nivel de sofisticaci\u00f3n ni la profundidad del descontento en los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, como resultado de varias d\u00e9cadas de expectativas no satisfechas. La debilidad de estos art\u00edculos recientes destaca la importancia de emprender an\u00e1lisis comparativos serios.<\/p>\n<p>Hugo Ch\u00e1vez ha recibido la mayor atenci\u00f3n period\u00edstica, reflejando sus provocativos ataques a los Estados Unidos, su relaci\u00f3n con Cuba y su activo papel en Am\u00e9rica Latina. La cobertura de Ch\u00e1vez var\u00eda considerablemente en calidad, pero dos retratos serios han aparecido recientemente, agregando profundidad a la imagen generalizada de Ch\u00e1vez como alguien fuera de control. Mientras que Ch\u00e1vez recibe una desproporcionada parte de la atenci\u00f3n de los medios norteamericanos \u2013particularmente despu\u00e9s de su discurso en las Naciones Unidas en 2006\u2013 entendemos que es menos importante para el futuro del desarrollo de Am\u00e9rica Latina que los debates sustantivos internos en Argentina, Bolivia, Brasil, y Chile donde significativos temas pol\u00edticos e institucionales est\u00e1n en debate y en v\u00edas de resolverse.<\/p>\n<p>7. Mientras estos y muchos m\u00e1s art\u00edculos aparecen en los medios de los Estados Unidos, es importante se\u00f1alar que hay pocas oportunidades, si es que las hay, para que el nuevo liderazgo de Am\u00e9rica Latina se comunique directamente con las audiencias de los Estados Unidos.<br \/>\nLas excepciones m\u00e1s importantes son las instituciones que est\u00e1n localizadas en Washington pero, alguna manera, est\u00e1n rodeadas por el ambiente pol\u00edtico, por lo que no tienen la independencia de an\u00e1lisis que s\u00ed es posible en un ambiente universitario. El Observatorio Latinoamericano OLA, cuya creaci\u00f3n en la New School University de Nueva York esta conferencia inaugura, ofrece una plataforma de interacci\u00f3n m\u00e1s amplia con l\u00edderes, instituciones y universidades latinoamericanas a todo nivel.<\/p>\n<p>La falta de una pluralidad de narrativas bien cimentadas deja a los tomadores de decisiones en los Estados Unidos y al p\u00fablico, sin la informaci\u00f3n y el conocimiento sobre las intenciones y m\u00e9todos de los gobiernos individuales para tratar los problemas que enfrentan sus pa\u00edses, o sus perspectivas sobre su posici\u00f3n en la regi\u00f3n. Hay una necesidad urgente que nuevas voces en los medios comuniquen las historias de la regi\u00f3n, y las espec\u00edficas de los pa\u00edses que la integran, a una audiencia global.<\/p>\n<p>Mientras que algunos l\u00edderes, como Ch\u00e1vez, frecuentemente hacen comentarios sobre Am\u00e9rica Latina como un todo, otros como Lula y Kirchner est\u00e1n m\u00e1s preocupados por los retos pol\u00edticos dom\u00e9sticos para avanzar en sus pol\u00edticas nacionales de reforma social e institucional, o por desarrollar los temas de comercio, sea dentro de la regi\u00f3n o a nivel subregional como el Mercosur. Esto ha abierto espacios para un debate captado por Javier Santiso en 2006. Hay historias importantes esperando a ser contadas.<\/p>\n<p>Lo que tienen en com\u00fan estos l\u00edderes electos es una profunda preocupaci\u00f3n por lograr que las econom\u00edas dom\u00e9sticas sean menos vulnerables a la volatilidad de la econom\u00eda global. Muchos pa\u00edses han aprovechado los altos precios mundiales de bienes, reducido el desempleo y la deuda externa, y han logrado registrar tasas de crecimiento econ\u00f3mico sobresalientes en 2005-2006: desde 9% en Argentina y Venezuela, 7% en Uruguay, 6% en Per\u00fa, hasta el 2% o 3% en Brasil.Otros, incluyendo los pa\u00edses de Centroam\u00e9rica, parecen atrapados en un complejo grupo de pol\u00edticas ineficaces, sumado a limitaciones en escala y geograf\u00eda, incluyendo frecuentes impactos de desastres naturales. Apreciar estas diferencias en el desempe\u00f1o y el \u201cespacio pol\u00edtico\u201d que esto les permite, es esencial para que los tomadores de decisiones en los Estados Unidos y el p\u00fablico puedan hacer juicios informados sobre la regi\u00f3n. Aplicar categor\u00edas toscas como \u201cla izquierda\u201d o \u201cpopulismo\u201d a estas diferencias significativas, es an\u00e1logo a la frustrada y poco constructiva b\u00fasqueda de armas de destrucci\u00f3n masiva en Irak.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Michael Cohen &#8211; Margarita Gutman<br \/>\nBuenos Aires-Nueva York, octubre de 2005<\/p>\n<h6>The Economist, \u201cEl retorno del populismo\u201d, 15 de abril de 2006, pp. 39-40.<br \/>\nJorge Casta\u00f1eda, \u201cLatin America\u2019s left turn\u201d, Foreign Affairs, mayo-junio 2006, pp. 28-43.<br \/>\nJorge Casta\u00f1eda, Utopia Unarmed: The Latin American Left After the Cold War, Nueva York: Alfred Knopf, 1993<br \/>\nV\u00e9ase Franklin Foer, \u201cThe Talented Mr. Chavez\u201d, The Atlantic, mayo 2006, pp. 94-105, y Michael Shifter, \u201cIn search of Hugo Chavez\u201d, Foreign Affairs, mayo-junio 2006, pp. 45-59.<br \/>\nJavier Santiso, Latin America\u2019s Political Economy of the Possible: Beyond Good Revolutionaries and Free Marketeers, Cambridge: MIT University Press, 2006.<br \/>\nBear Stearns, \u201cEmergent Markets\u201d, Sovereign Quarterly, 18 de abril, 2006.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este libro contiene las primeras discusiones realizadas en los Estados Unidos acerca de los nuevos liderazgos y las expectativas surgidas en los \u00faltimos a\u00f1os en Am\u00e9rica Latina, protagonizadas por calificados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[136,141,193,191],"tags":[260,258,254,262,234,173],"class_list":["post-2957","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-al-en-marcha-es","category-libros-es","category-programs-es","category-publications-and-media-es","tag-derechos-humanos","tag-desigualdad","tag-economia","tag-gobernancia","tag-investigacion","tag-land-policies-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2957"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2957\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatorylatinamerica.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}