Octubre 7 de 2015 · The New School, Nueva York

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Académicos y activistas del derecho a la ciudad de América Latina y Nueva York discutieron el pasado 7 de octubre sobre el papel de las ciudades como lugar para el logro efectivo de los derechos humanos y la justicia social durante el evento organizado por el Observatorio de América Latina y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

ola2015oct7 img 2039Edesio Fernándes, abogado brasileño especializado en derecho urbano, inició explicando particularidades de las nuevas tendencias de urbanización en América Latina. Contrario a la tendencia que transformó las grandes capitales durante los años 70 y 80s, en la actualidad la migración del campo afecta primordialmente a ciudades pequeñas y medianas. Este nuevo patrón de metropolización es frecuente a lo largo de toda América Latina y apunta a la creación de un nuevo sistema de ciudades. Según Fernandes, desde los años 80’s la producción económica urbana se ha caracterizado por la progresiva concentración de la tierra y la propiedad, la aceleración de la especulación inmobiliaria y la creciente mercantilización y financialización de ciudades, donde incluso el lavado de dinero juega un papel importante. Adicionalmente, el manejo dado a las propiedades públicas no ha contribuido a la justicia social sino que ha agudizado aún más la exclusión y segregación. A su vez, la proliferación de propiedades vacías crea problemas en la oferta de suelo urbano. Así las cosas, la democratización del acceso a la tierra y la vivienda y la idea de la función social de la propiedad debe ser el centro de discusión. Fernandes concluyó que: «las diferentes nociones de propiedad, las políticas, los derechos, la asignación, regularización, valores, conflictos, y disputas de tierras ya no pueden ser ignorados. La cuestión clave sobre la cual debe haber movilización social es la ciudad misma».

ola2015oct7 img 2023Eduardo Reese, urbanista argentino especialista en derechos económicos, sociales y culturales de CELS, señaló que una de las principales diferencias entre los procesos de urbanización en los países desarrollados y los de América Latina es que en los países desarrollados la urbanización precede a la construcción, mientras que América Latina se construye primero y luego se urbaniza. La historia del urbanismo de América Latina es la historia conflictiva sobre como las políticas públicas intentan resolver este problema. El problema, sugiere Reese no es la ausencia de políticas, sino la naturaleza elitista de esas políticas, las cuales benefician a aquellos con fácil acceso a las bienes raíces. Reese también mencionó la tendencia de la élite a la auto-segregación en conjuntos cerrados, lugares donde se espacializan las desigualdades sociales. La desigualdad urbana en América Latina ha sido el resultado de la combinación simultánea del funcionamiento especulativo del mercado inmobiliario y la escasa capacidad de las políticas públicas para participar en los procesos de desarrollo urbano liderados por los mismos habitantes. También se destacó la importancia de implementar regulaciones innovadoras y generar nuevas alternativas para los procesos de desarrollo urbano tales como la Ley de Igualdad de Acceso a Hábitat en la Provincia de Buenos Aires y el Consenso Nacional para Proyectos de Hábitat Decente, propuestos por Habitar Argentina. Reese finalizó subrayando una vez más lo importante es reconocer que la discusión principal política urbana es cómo los costos y beneficios de la urbanización deben son distribuidos socialmente.

ola2015oct7 img 2093Don Chen, Director de Oportunidades Urbanas de la Fundación Ford, argumentó que en un mundo en rápida urbanización es cada vez más urgente abortar el tema de la desigualdad; no sólo la pobreza o la desigualdad de ingresos, sino también inequidad política. Chen planteó algunas preguntas interesantes: «¿De quién son las ciudades? ¿Para quiénes son las ciudades? ¿Son sólo para los ricos y los que están conectados? ¿Cuáles son las causas de la desigualdad? ¿Cuáles son los patrones históricos que perpetúan el estado de cosas actual?» Luego afirmó que en América Latina la urbanización desigual ha sido una cuestión de quién es dueño de la propiedad. Dado que no sólo la concentración de la riqueza sino también la concentración de poder y propiedad son el núcleo de los problemas urbanos, entonces: ¿cuáles son las narrativas culturales dominantes que impulsan estas tendencias de concentración? Chen hizo un llamado a romper estos patrones y participar activamente en el proceso de cambio, y explicó que esta es una tarea que la filantropía debe asumir. «La academia puede darse el lujo de ser pesimista, pero la filantropía debe permanecer positiva sobre la posibilidad de un cambio».

ola2015oct7 img 8321Ron Shiffman, profesor de planificación urbana en el Pratt Institute de Nueva York, sorprendió a la audiencia con una presentación donde puso de manifiesto la influencia de académicos y activistas provenientes de América Latina. Partiendo de una tradición de urbanistas comunitarios influenciados por Davidnoff y Maxneff, Shiffman reiteró lo afirmado por Resse y afirmó: «Nueva York no sufre de falta de planificación o de la política, sino de su naturaleza elitista». Según Shiffman, aunque el Di Blasio llegó a la alcaldía promoviendo la historia una ciudad dual y reivindicando un enfoque de derechos similar al de América Latina, «aún no se ha visto cómo a este discurso retórico se le de seguimiento práctico». El argumento central de esta presentación es la idea de que la «vivienda inclusiva» (respuesta política a la «zonificación excluyente») ha tenido consecuencias no deseadas devastadoras. Debido a que se basa en una alianza con los desarrolladores, estas estrategias urbanas aparentemente inclusivas terminan promoviendo la segregación y acentuando la gentrificación en áreas de bajos ingresos. El mensaje de Shiffman a la alcaldía es que: «la inacción no es una alternativa en este caso». Si bien han resurgido las organizaciones comunitarias de los años 70 (desarrolladas con base en los modelos aprendidos de América Latina), resulta primordial que éstas sean la base de normas de zonificación, si es que la ciudad quiere proteger su diversidad socioeconómica y ser más inclusiva. Los planificadores y activistas deben mantenerse alerta a falsas alianzas con las comunidades, y deben mantenerse decididamente no neutrales, pues el futuro de la ciudad ha de ser para todos para: «el Norte y el Sur; y los Nortes y los Sures dentro de nuestras ciudades».

ola2015oct7 img 2164En un tono similar Horacio Verbitsky, presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales CELS en Argentina, afirmó que en los últimos 40 años la provincia de Buenos Aires se ha visto afectada por las políticas urbanas neoliberales que desplazan a los pobres a zonas periféricas lo cual no sólo les representa un sobrecosto en términos de desplazamientos sino también los coloca en una situación de vulnerabilidad ecológica (por ser zonas con saneamiento inadecuado y propenso a las inundaciones). Los pobres enfrentan continuamente violaciones a sus derechos: informalidad involuntaria en el empleo, reducidas oportunidades de educación, dificultades de acceso a la justicia, entre otras formas de coacción y violencia -tanto sutil como abierta-. Verbitsky señaló que la agenda progresista Argentina está cifrada en términos de derechos humanos y derechos económicos y sociales. Sin embargo explicó: «los principales retos ahora están en el manejo de desarrollos inmobiliarios, la especulación con tierras urbanas y rurales, la expansión de la frontera urbana, la agroindustria y las industrias extractivas agrícolas; todo lo cual exacerba las desigualdades sociales pues afectan diferenciadamente a los sectores urbanos de bajos ingresos, los pequeños agricultores e indígenas comunidades». Amplias coaliciones de actores sociales y políticos (como el que garantiza el paso del acceso equitativo a la Ley de Hábitat en la provincia de Buenos Aires) son necesarios para fortalecer la capacidad del Estado para regular los mercados inmobiliarios y eliminar las restricciones al acceso a un hábitat adecuado y decente.

ola2015oct7 img 2122El último comentarista del evento, José Schechla, Coordinador de la Red por el Derecho a la Vivienda y Suelo de la Coalición Internacional para el Hábitat, aportó una perspectiva desde su trabajo en El Cairo, muy alineado con los debates tanto el primer como el segundo panel. Schechla argumentó que «las ciudades pueden ser el locus del cambio o ser el principal bloqueo para el cambio». A cerca de las discusiones hacia Hábitat III, Schechla instó un reconocimiento concienzudo de los debates centenarios alrededor de la «producción social dl hábitat» y la «función social de la propiedad», que están siendo revividos en tantas leyes urbanas de América Latina.

 

icon Descargue la presentación de Edesio Fernándes (2.62 MB) (pdf)

icon Descargue la presentación de Eduardo Reese (7.75 MB) (pdf)

icon Descargue la presentación de Ron Shiffman (5.55 MB) (pdf)

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